Se hace dificil poder describir las sensaciones que uno siente, mientras pasa la Noche Buena y recibe la Navidad, trabajando solo en la recepción de un Hotel en él Norte de Italia. Si bien no es la primera y tampoco creo que sea la útlima vez, de repente se mezclan varias emociones, por todo lo que “pasa por la cabeza y él corazón” en éstos momentos.
Cuando terminé de trabajar la temporada de verano, me decidí por pasar los días libres llendo a varias ciudades Europeas a presenciar varios recitales de grupos de Ska, como así también viajar avarias Islas Caribeñas. Si bien fué realmente emocionante poder ver y escuchar del vivo a The Specials (Milán y Paris) y a The Selecter (Londres y Looe), no así tanto lo fué la recorrida por él Caribe (Jamaica,Barbados, San Vicente y Grenadinas y Dominica) porque de alguna manera él espríritu de aventura y de viajante ” me ha desaperecido en parte”. Las motivaciones tal vez se encuentren en desmotivaciones que se generan por continuar mi rumbo en soledad y sin compromisos, realmente pues muchas veces me hace desorientarme e involutariamente “no tener ganas de hacer más nada que dormir en cualquier parte del mundo en él que me encuentre”. Mi sinceridad en reconocer ésta situación, al mismo tiempo quizás generando contradicciones, produce una cierta satisfacción por sentirme en una absoluta forma de vivir con una soberanía personal “envidiada” por muchos tantas otras personas. Así fué que me decidí por retornar antes del Caribe para Europa, sin imaginar que por más de 10 días iba a viajar para escuchar, ver y estar con The Skatalites (Barcelona, Paris, Basel. Milán, Berlin, Atenas y Thessaloniki). Increíblemente recorrí 6 países y hablé 6 lenguas diferentes, para compartir esos días al ritmo de unos de los grupos creadores del Ska, una buena experiencia por demás positiva con espíritu Jamaicano. Más luego, una vez más decidí elegir donde ir y me decidí por pasar otros 10 días por Turquía y Bulgaria. Todo sumado fué interesante reencontrarme con Estambul y conocer Sofía. Así también fué positivo encontrar las personas que conocí en esos días. n especial tanto un “nuevo” amigo Mejicano como así también una “Cocinera” bulgara que hablaba español…
Al retornar en Italia, enseguida comenzé a trabajar en él Hotel Villa Argentina, casi sin parar por más de 15 días… pero una noche sucedió lo que soñaba… una interesante mujer… apareció… me besó y desde ese momento no he hecho otra cosa que pensar en ella. Tanta fué la “energía trasmitida” que parecería ser que Dios, Vida y/o Destino escucharon mis deseos y dieron la oportunidad de viajar más de 1500 kilómetros para dos noches poder dormir a su lado… ahora me queda solo la sensación de entender si todo eso fué él comienzo de una relación que podrá tener “buenos frutos” o tan solo un “placentero” momento que quedará en él recuerdo… la respuesta la dará él tiempo, que pasará viviendolo aquí, donde me encuentro en éstos momentos escribiendo éstas palabras… en una Noche Buena en soledad entre las montañas Dolimitis…